Qué pálido mundo sin escamas
pura cáscara de cal
no existe ya recinto en donde el alma derrame
qué ausencia de gozo y mal sabor
qué presencia de nada
como comer aire como soplar barro
como juntar besos en un cofre de cristal
no existe aliento con sabor a vida masticada
pura menta fresca
no es ni un disfraz de simulacro.
Si al menos los pasos me hicieran sangrar los pies
en vez de sacarme callos
se sentiría verdadero.
Si al menos esta poeta pródiga no recurriera a sus antiguas palabras
para sentirse.