domingo, 21 de febrero de 2010

esfinge


La estatua llora impasible en su pose,
musa inspirada vuelve a despertar.

Pintor de roca esculpida
no captas el alma de un vientre sereno
hasta que sus ojos se hidraten de mar.

La esfinge no puede parar de llorar,
endurece su tez, pero abre las puertas hacia otro lugar
profundo, en tinieblas, no tiene un sendero
Sólo un creador ciego podría llegar

- ¿Es largo el camino?
Pregunta el artista
- No existe el regreso
Responde la musa.
- ¿Será doloroso?
El cuarzo no siente
- ¿Por qué entonces lloras?
Lloro por ti

Yo soy el espejo que usas
para pintar tu vida en el lienzo.
Bosquejas mi rostro amatista
dulce y severo
aclaras sus sombras, aplacas sus dudas
Mas no secas las lagrimas
Que, como un milagro, brotan sin cesar.